Categoría: crónicas

Mallorca 0 Deportivo 3

temporada larga

 

“Hijo, la vida es una temporada muy larga. Tienes que aprender que vas a perder muchas veces a lo largo de la temporada, pero a pesar de ello vuelves cada dos semanas. No importa cuánto falles si sigues viniendo porque al final, algún día, ganas, y cuando ganas entiendes lo que significa estar cuando pierdes”.

Esto es lo que le debía estar contando el hombre al crío. Lo sabré en dos semanas.

Miño; Ximo, Cadamuro, Bigas (Alfaro 62′), Kevin; Generelo (Martí 74′), Thomas, Marco (Geijo 54′); Nsue, Alex Moreno y Hemed.

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Castilla 1 Mallorca 2

El peinado de Tina Turner en Mad Max es propio de un jugador del Castilla

El peinado de Tina Turner en Mad Max es propio de un jugador del Castilla

Año 2014, jornada 31. En un mundo en el que han pasado años sin que aparezca un nuevo aficionado a algún equipo de los distritos pobres, el de ayer fue uno de esos Días Extraños en los que una sucesión de acontecimientos extraordinarios acabaron favoreciendo al Mallorca con toda la injusticia del mundo. Después de que un robot policial del futuro próximo hiciera tambalear los cimientos de la zona noble de Viejo Son Moix; la resistencia barralet se presentaba en la Franja Aérea 1 de la capital dispuesta a combatir a la Policía del Pensamiento, que es como son conocidos en Segundasia los equipos filiales, unas organizaciones encargadas de arremeter contra los proles aficionados a combinados contrarios al Sistema. Transcurrido el primer cuarto de hora de partido, la Propaganda se mostraba estupefacta por lo que ocurría en el verde: un fallo del Sistema dejaba en inferioridad al dispositivo de la Policía del Pensamiento. Desconfiando de la lógica, los replicantes mallorquinistas se dejaron dominar por el miedo surgido de retar al Sistema y los autómatas blade runners del Real Madrid Castilla aprovecharon para reorganizarse e imponer su implacable ley. Los extremos del Castilla hacían con los laterales del Mallorca lo mismo que el bicho hizo con Ripley en Alien 3, y así hasta que, finalmente, el T-1000 Lucas Vázquez acabó perforando la red balear. 1-0 y  los rojos cedían cada vez más ante unos soldados imperiales sin piedad con el centro del campo bermellón, maltratando con especial saña a Generelo 5, el único que anoche se atrevió a desafiar la prohibición de jugar en Valdebebas con más de 30 años.

Cuando la lucha de los rebeldes mallorquines parecía haber sido en vano, apareció la zurda de Marco Skywalker, la última nueva esperanza, que contribuyó a que el Mallorca anotara un gol enormemente imbécil tras el enésimo gilicórner. Pacheco despejó mal un centro de Marco, el balón rebotó en el culo de Geijo y Hemed la metió porque no podía fallarla. Un gol nacido del avanzado intelecto del maestro Carreras, el Elegido encargado de dirigir a los rebeldes bermellones hasta el ascenso (o a la salvación si lo primero no puede ser). Cuando el Elegido llegó a la isla, comprobó que el juego del equipo era tan gilipollesco que para triunfar sólo quedaba abrazar la memez para fundir todas las taras del escuadrón rojillo en una gran arma de destrucción irónica. Desde entonces, la remontada del Mallorca se ha construido brillantemente desde el gilifútbol: faltas subnormales, penaltis imbéciles y multitud de gilicórners. Así, en el último saque de esquina gilipollas del partido, a Thomas se le calentó la cabeza cual Tetsuo de Akira y acabó dinamitando la Estrella de la Muerte Madridista B con una gran e incontestable explosión de VERDAD DEFINITIVA. Cuando parecía que por fin el Bien iba a imponerse inmerecidamente sobre el Mal, el Ministerio de Justicia recompensó a la Policía del Pensamiento con una pena máxima en el último minuto. Mascarell cogió carrerilla dispuesto a devolver el Orden a Segundasia pero el replicante Rubén Miño obró el milagro una semana más, erigiéndose paladín del triunfo más injusto de la historia. Una mínima satisfacción que quizás signifique algo más a final de temporada; uno de esos efímeros instantes que en el futuro no creerán que hayamos vivido, porque todos estos momentos se perderán en el tiempo… como lágrimas en la lluvia.

Miño; Nsue, Ximo, Agus, Kevin; Alfaro (Geijo 57′), Thomas, Generelo, Riverola (Heme 57′) Marco Asensio; y  Gerard Moreno (72′).

La rabia

Murcia 2 Mallorca 2

nueva condomina

A Oltra se le fichó sabiendo que sus equipos necesitan cantar barraca al menos 3 veces para sacar los partidos y se obró en consecuencia: se armó una escuadra compuesta sólo por delanteros. Seguramente nos pasamos de optimistas esperando que muchos atacantes anotasen muchos goles, como también fue ingenuo esperar que un mal defensa de Primera resultase uno bueno en Segunda. Al menos es mucho más barato, debió pensar el señor del Monopoly que ficha en el Mallorca. Desde entonces, el Mallorca se juega cada partido en la casilla de “suerte” y a veces sale mal y a veces sale peor, pero últimamente también le sale digno, que es lo que pasa cuando uno se respeta a sí mismo y le jode que las cosas no vengan como debería. En las últimas semanas del Mallorca hay rabia, lo que ha permitido encadenar 5 encuentros sin perder, golear por primera vez en toda la temporada o remontar (hasta tres veces) resultados adversos después de más de un año sin conseguirlo. Una rabia que nace de la frustración del propio equipo, que juega bien pero que no acaba de manifestar esa calidad individual que se le presupone, o que aparece pero que (casi) nunca es suficiente, pues en la Segunda Divisón pesan más los errores que las condiciones. Ayer dos despistes de Nunes y Cadamuro costaron dos goles contra un Murcia que chutó 3 veces con peligro. El conjunto grana es un buen equipo que se parece al Mallorca en que suele pagar su inocencia arriba y su ternura atrás, lo que permitió a los mallorquinistas llegar lo suficiente como para golear. Como Casto no es Miño, ni tampoco Víctor es Kike, al final sólo fueron dos, que por supuesto nacieron de la rabia. Primero Bigas, con un zurdazo lleno de furia, y después Gerard tras una triangulación de calidad con Víctor y Alfaro. Sentirse vivo es ver la rabia en los ojos de Gerard Moreno en las últimas semanas. Verle doblegar a Saizar o pelearse con Mauro llama a la esperanza del mallorquinista capaz de mantener la mente templada, al menos hasta que una entrada por detrás de Víctor a Truyols o las lágrimas de Iñigo le recuerden que a la rabia le sigue la impotencia.

RCD Mallorca: Miño; Nsue, Nunes, Cadamuro, Kevin; Alfaro, Bigas (Company, 57′), Thomas, Iñigo Pérez (Marco Asensio, 51′); Víctor (Hemed 80′) y Gerard